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martes, 17 de abril de 2012

LA GENTE QUE TRABAJA MENOS TIEMPO... ¡ES MÁS EXITOSA!

Un estudio publicado en Psychological Review parece haber comprobado, afortunadamente, que el viejo paradigma oficinista de pasar horas extra sentado en tu monótono lugar de trabajo, está lejos de garantizarte el éxito laboral. Aquellas tristemente épicas jornadas protagonizadas por sumisos empleados en busca de obtener el victorioso aroma de los laureles parece que pronto podrían ser relevadas por un nuevo acercamiento al trabajo: jornadas cortas pero precisas, modelo que podría ser mucho más efectivo según el Dr Anders Ericcson. (Business Insider y Pijama Surf)

El principal argumento de la anterior afirmación gira en torno a una habilidad concreta que, en buena medida, es la responsable de la efectividad de una persona frente a una tarea de cualquier tipo: la concentración. En el estudio encabezado por el Dr Ericcson, y que fue aplicado a un grupo de músicos concertistas, los investigadores notaron que aquellos que practicaban durante cuatro horas diarias mantenían una concentración mucho más aguda que aquellos que llevaban sus sesiones a siete horas. Y lo más importante: los intérpretes que optaban por jornadas cortas pero envueltas en mayor concentración lograban, a la larga, mucho mejores resultados.

Asombrados por los resultados, el equipo decidió extender su investigación a otras áreas y eventualmente comprobaron que aplicaba la misma regla, y que los representantes más exitosos en otros rubros tenían hábitos similares a los mejores interpretes de música que fueron estudiados en un principio, por ejemplo los literatos: “Mientras escriben una novela, autores famosos tienden a escribir durante sesiones de cuatro horas por la mañana, dejando el resto del día libre para descansar y recuperarse. La mayoría de los autores exitosos, quienes pueden controlar sus hábitos de trabajo y están motivados por optimizar su productividad, limitan sus lapsos de actividad intelectual a un cierta cantidad de tiempo diario, sobretodo cuando trabajan en proyectos que requieren una gran cantidad de tiempo para ser completados”.

Y no se trata de proponer fórmulas uniformes que apliquen para todo ser humano. Sería torpe no contemplar que existen distintas personalidades que se acoplan mejor a distintos formatos de productividad. Sin embargo, si es imprescindible construir un modelo laboral al cual se tendrán que acoplar millones de oficinistas y empleados, lo cierto es que el propuesto por el Dr Ericcson podría traer mejores resultados, y mucho menor sufrimiento cotidiano, que el que actualmente rige los estándares de la vida laboral
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Fuente: Ecualink

lunes, 19 de marzo de 2012

7 Errores comunes de un candidato en la Entrevista Laboral

Actualmente el proceso de Selección se ha hecho más riguroso debido a la competitvidad, siendo directamente proporcional a la diferencia existente entre oferta y demanda. Además de medir el nivel educativo, aspectos socioeconómicos y personalidad, el evaluador (o entrevistador) toma en consideración aspectos intrínsecos que no debemos obviar, a cotinuación se enumeran los erroes más comunes por lo cual, el cargo que aspiras, puede no quedar en tus manos:

  1. No tener un currículo adecuado. Tu currículo tiene el objetivo de despertar, en el seleccionador, el interés de conocerte. Un buen currículo es legible, claro, conciso y no tiene errores de ortografía. En caso de duda, consulta el diccionario, el Google o un corrector ortográfico. También es muy importante que contenga el objetivo del candidato. Si tienes más de una meta, ten currículos diferentes – uno para cada tipo de trabajo deseado.
  2. No saber nada acerca de la compañía para la cual te estás postulando – Antes de la entrevista, busca información sobre la compañía. Internet es una gran aliada en este proceso. Averigua si tu te identificas con ese nombre, cuál es el posicionamiento de la compañía en el mercado y lo que tú puedes contribuir a su crecimiento. 
  3. No hacer preguntas en el proceso selectivo. Preguntar es una manera de demostrar interés por la compañía y por la vacante. Muchas personas creen, equivocadamente, que están en una entrevista solamente para responder lo que les preguntan. Cuestiona acerca de las actividades que el cargo en cuestión implica, sobre los niveles jerárquicos y el equipo de trabajo. Eso demuestra tu disposición para ocupar el cargo y te ayuda a saber si es lo que realmente buscas. 
  4. Presentación inadecuada - no importa cuán grande sea el número de pasos en un proceso de selección. El contacto que tienen el candidato y el seleccionador es poco, y este es el tiempo que tienes para crear una buena impresión. Evita el uso de groserías, la informalidad excesiva e ir vestido de forma muy casual. Conocer la cultura de la compañía ayuda a predecir qué tipo de comportamientos son apropiados, pero, en caso de duda, opta por la formalidad. 
  5. Mentira - ya sea en el currículo o en la entrevista, la mentira no es una buena opción. El seleccionador es capaz de reconocer si tú eres sincero, y – aunque él no se de cuenta en ese momento – te será muy difícil sostener la mentira durante toda tu carrera dentro de la empresa. No digas tener habilidades que no tienes – especialmente cuando se tratan de habilidades técnicas, tales como los idiomas. Si hay una prueba al respecto, descubrirán la mentira rápidamente.
  6. Criticar a la empresa anterior – si saliste del último trabajo insatisfecho, no menciones el incidente. Si el entrevistador te pregunta, di la verdad, pero sin atacar a tu ex jefe o tu antigua compañía – y no profundices en el tema. 
  7. Hablar demasiado o hablar muy poco – Ser prolífico es malo, pero tampoco seas muy breve. Brinda al entrevistador la cantidad de detalles necesarios para que su pregunta sea respondida y él pueda entender el contexto de lo que estás diciendo. En una dinámica de grupo, ten cuidado de no pisotear a la competencia, pero, del mismo modo, no ser atropellado por ella.