TALLER 100% PRÁCTICO DE ELABORACIÓN DE NÓMINA este 19 de enero de 2013 CLCK EN LA IMAGEN MAS INFORMACIÓN

lunes, 19 de marzo de 2012

7 Errores comunes de un candidato en la Entrevista Laboral

Actualmente el proceso de Selección se ha hecho más riguroso debido a la competitvidad, siendo directamente proporcional a la diferencia existente entre oferta y demanda. Además de medir el nivel educativo, aspectos socioeconómicos y personalidad, el evaluador (o entrevistador) toma en consideración aspectos intrínsecos que no debemos obviar, a cotinuación se enumeran los erroes más comunes por lo cual, el cargo que aspiras, puede no quedar en tus manos:

  1. No tener un currículo adecuado. Tu currículo tiene el objetivo de despertar, en el seleccionador, el interés de conocerte. Un buen currículo es legible, claro, conciso y no tiene errores de ortografía. En caso de duda, consulta el diccionario, el Google o un corrector ortográfico. También es muy importante que contenga el objetivo del candidato. Si tienes más de una meta, ten currículos diferentes – uno para cada tipo de trabajo deseado.
  2. No saber nada acerca de la compañía para la cual te estás postulando – Antes de la entrevista, busca información sobre la compañía. Internet es una gran aliada en este proceso. Averigua si tu te identificas con ese nombre, cuál es el posicionamiento de la compañía en el mercado y lo que tú puedes contribuir a su crecimiento. 
  3. No hacer preguntas en el proceso selectivo. Preguntar es una manera de demostrar interés por la compañía y por la vacante. Muchas personas creen, equivocadamente, que están en una entrevista solamente para responder lo que les preguntan. Cuestiona acerca de las actividades que el cargo en cuestión implica, sobre los niveles jerárquicos y el equipo de trabajo. Eso demuestra tu disposición para ocupar el cargo y te ayuda a saber si es lo que realmente buscas. 
  4. Presentación inadecuada - no importa cuán grande sea el número de pasos en un proceso de selección. El contacto que tienen el candidato y el seleccionador es poco, y este es el tiempo que tienes para crear una buena impresión. Evita el uso de groserías, la informalidad excesiva e ir vestido de forma muy casual. Conocer la cultura de la compañía ayuda a predecir qué tipo de comportamientos son apropiados, pero, en caso de duda, opta por la formalidad. 
  5. Mentira - ya sea en el currículo o en la entrevista, la mentira no es una buena opción. El seleccionador es capaz de reconocer si tú eres sincero, y – aunque él no se de cuenta en ese momento – te será muy difícil sostener la mentira durante toda tu carrera dentro de la empresa. No digas tener habilidades que no tienes – especialmente cuando se tratan de habilidades técnicas, tales como los idiomas. Si hay una prueba al respecto, descubrirán la mentira rápidamente.
  6. Criticar a la empresa anterior – si saliste del último trabajo insatisfecho, no menciones el incidente. Si el entrevistador te pregunta, di la verdad, pero sin atacar a tu ex jefe o tu antigua compañía – y no profundices en el tema. 
  7. Hablar demasiado o hablar muy poco – Ser prolífico es malo, pero tampoco seas muy breve. Brinda al entrevistador la cantidad de detalles necesarios para que su pregunta sea respondida y él pueda entender el contexto de lo que estás diciendo. En una dinámica de grupo, ten cuidado de no pisotear a la competencia, pero, del mismo modo, no ser atropellado por ella.

viernes, 29 de julio de 2011

Responsabilidad Social Empresarial

 Aunque no es un nuevo término, esta actividad ha tenido auge ya sea por sensibilización o presión de algunas leyes y Organismos. 
Lo importante de dicha actividad es el objetivo logrado, en la cual la organización obtiene un beneficio, pero la sociedad TAMBIEN.

¿Por qué las empresas se ven impulsadas a emprender iniciativas sociales? Hoy en día, la economía global ha hecho que las acciones sociales se conviertan en una herramienta estratégica de negocio. La razón de ser de las compañías no debe centrarse en resolver las necesidades de los sectores menos atendidos, sin embargo, sí es necesario que conciban la idea de generar valor social y económico.

Evolución a lo social
La tendencia hoy en día es alinear e integrar iniciativas sociales con la actividad empresarial, ya que precisamente la responsabilidad social impulsa el fortalecimiento de la empresa y la lealtad de los consumidores hacia una determinada marca. La conciencia social del líder y su deseo de hacer un aporte a la sociedad, han cambiado el entorno de los negocios durante la última década.    
"La creciente importancia de la dimensión social de la empresa es uno de los cambios recientes de mayor impacto. Se podría pensar en una evolución de las empresas. Las encuestas indican que las poblaciones en todo el mundo esperan que las empresas contribuyan a la solución de problemas sociales. Esta presión y el descubrimiento de que las inversiones en el campo social son rentables, condujeron a una nueva etapa, en la cual lo social y lo económico se integran en la búsqueda de la sostenibilidad". James Austin
Beneficio empresarial
Las iniciativas sociales no pueden ser acciones aisladas, deben ir de la mano de la misión, visión, valores y estrategia de la empresa. Precisamente allí es que está el éxito del negocio, en saber mantener un balance y una coherencia entre todas esas tareas. Cuando los empresarios alinean su negocio con actividades sociales, la imagen de la compañía mejora de una manera inimaginable.

Antes, se solía relacionar el concepto de "responsabilidad social empresarial" con donaciones y acciones de caridad. Las empresas apostaban más y estaban concentradas en aquellos consumidores con altos niveles de ingreso. Sin embargo, esa concepción ha cambiado. Los empresarios se están acercando más a aquellos sectores de bajos recursos y éstos, a su vez, están pasando de ser beneficiarios a clientes potenciales, proveedores y hasta socios. Los empresarios los ven ahora como actores económicos, impulsando beneficios no sólo para este sector, sino también para la empresa.

miércoles, 27 de julio de 2011

CAPACITACIÓN: Desempeño y Competitividad.

El factor humano es el principal recurso de una empresa y su influencia es decisiva en el desarrollo, progreso y éxito de la misma. El hombre es y continuará siendo el activo más valioso de una organización por lo cual es muy importante promover la adaptación o aclimataje de los recién contratados a la cultura de la organiza­ción y la capacitación necesaria para realizar su trabajo de acuerdo con los objetivos de la organización
Ante esto, cada vez más empresarios, directivos y en general líderes de instituciones, se han abierto a la necesidad de contar para el desarrollo de sus organizaciones con programas de capacitación y desarrollo que promuevan el crecimiento personal e incrementen los índices de productividad, calidad y excelencia en el desempeño de las tareas laborales. Esta capacitación esta dirigida inicialmente a los nuevos trabajadores sin embargo es posible que el personal actual no posea todas las habilidades nece­sarias, requiere adecuarse a nuevas exigencias del proceso o quizás posea hábitos negativos que sea preciso cambiar. La capacitación, por tanto podría implicar mostrar a un operador de maquina cómo funciona su nuevo equipo, a un nuevo vendedor cómo vender el producto de la empresa, o inclusive a un nuevo supervisor cómo entrevistar y evaluar a los empleados.
La capacitación a pasado de ser considerada un tema rígido y de rutina que impartía las aptitudes técnicas necesarias para realizar un trabajo, a ser considerada un proceso planeado, sistemático y organizado a corto plazo, que com­prende un conjunto de acciones educativas y administrativas orientadas al cambio y mejoramiento de conocimientos, habilidades y actitudes del personal, a fin de propiciar mejores niveles de desempeño compatibles con las exigencias del puesto que desempeña, y en consecuencia lograr su desarrollo personal, así como la eficacia, eficiencia y efectividad empresa­rial a la cual sirve.
Una organización que aprende a aprender es aquella que transfiere conocimientos a sus miembros, que construye un capital que no sólo se refleja en las cuentas de resultados de la empresa sino también en el potencial de sus miembros. 
 Para que una empresa sobreviva y sea considerada competitiva en el mercado actual, implica no solo una capacitación técnica sino lograr que la gente sea capaz de analizar y resolver problemas relacionados a su puesto de trabajo, trabajar productivamente en equipo y desplazarse de puesto en puesto.
----
Autor: Helberth